jueves, 2 de abril de 2009

¡¡¡¡¡Quiero comer en la mesa otra vez!!!!!!




Cuando llegaba la hora de comer, ya fuera en el almuerzo o la cena, que según recuerdo eran dos momentos donde estaba la familia completa; es decir mis padres,
mis tres hermanas y yo, la casa se convertía en un ritual, mi mamá concretaba lo que a mi papá se le había ocurrido comer, y como él se creía chef en su paseo entre el comedor y la cocina, terminaba por hacer nada y mi mamá todo.
Los demás estabamos encargados del montaje, la orden era: " poner la mesa
como para un cumpleaños...", unos buscaban el mantel, y empezaban a conjugarse los tenedores con los vasos y la mesa iba volviendose un lugar de encuentro, los
otros preparaban la ensalada, o buscaban una bebida o si no había plata para la bebida se preparaba un jugo, finalmente lo importante es que todos ayudabamos,eramos un equipo.
Cuando lograbamos sentarnos ya habían dado las cuatro de la tarde, si era fin de semana por supuesto. Comenzabamos a comer y logicamente todos hablabamos,
quien más que el otro, nos burlabamos de mi mamá que dijo "galeza", en vez de gacela, y discutiamos de que ésta palabra se dice así y no así, y mi papá pedía el diccionario
para corroborarlo, entonces desde ese momento cuando se ponía la mesa, el diccionario era necesario como un vaso, o una cuchara.
Todos discutíamos, de subir el volumen sin darnos cuenta a veces era tanta la pasión que llegabamos a gritarnos,, mi mamá trataba de ordenarnos y mi papá como si fuera cosa de fuerza le decía que nos dejara pues teníamos que aprender a discutir y argumentar para poder defender lo que pensabamos, hablabamos de todo, familia, politica, televisión, lo que fuera con tal de que todos aportaramos.

Las cosas han cambiado, mis hermanas formaron su familia, la más grande se casó y tiene tres hijas, vive lejos: mis sobrinas, son hermosas las tres y
tres mujeres... uf! como si en la familia ya no hubieran suficientes, la Betty aunque no se casó también hizo su familia, vive con su pareja y tiene a la Josefa que va a cumplir dos años, pasa todo el día trabajando en el colegio y Manuel lo mismo, mi sobrina casi vive en mi casa.
Mi otra hermana entre que se va y vuelve a la casa, ahora está con nosotros, no tiene hijos...no sé como podría si no se cuida ella, no imagino como cuidaría a
sus hijos, pero ella vive su mundo, la veo poco.
Y mis papás están más viejos y cansados, los miro, y me parecen tan lejanos estos recuerdos... ya nadie se sienta a la mesa a comer, cada uno en sus piezas.
Fue practicamente como si los hubieran apagado cuando se fueron mis hermanas, están tristes, a veces hasta los siento enojados, pero no sé, no logro entender
porqué.


Cuando logró detenerme a pensar, que no son muchas veces pues los tiempos son así, no hay muchos momentos para reflexionar sobre nada, todo pasa volando,
es la cultura Fast, la cultuta inmediata, las comunicaciones, las cartas por correo están obsoletas, ¿libros? ni pensarlo, todo es correo electrónico, wikipedia,celulares,
ahora, facebook, msm, de lo contrario, si no estás tú hay diez más esperando y se pasa todo...eres prenscindible desde cualquier punto de vista, reemplazable.
Hasta la máxima sociologica de ser único e irremplazable podría cuestionarse, ya que cada vez son más los que comparten y son formados en esta misma realidad.
El hecho de que los papás para poder lograr un sueldo que alcance para todo lo del mes, es decir, comida, pasajes,ropa, educación,y bueno lo básico, luz, agua, gas,
deben trabajar largas jornadas laborales y ambos, no como antes en que la mamá se quedaba en casa, no, ahora los dos salen a trabajar y nosotros nos quedamos
solos en casa, llegamos a cocinarnos, a tragar algo frente al televisor, o el PC, conectados a msm para ver que hacemos el resto de la tarde, o dormir o algo más
entretenido, juntarnos a conversar con los amigos, por ahí y sale una cerveza y obvio nos fumamos un cigarro.

LLegamos a la casa y aún no hay nadie, hasta las 7, 8 y ahí llega la mamá cansada sin ganas de nada, a comer, a ordenar sus cosas para el otro día, no hay ganas
de saber como nos fue en el colegio, porque además de preparar sus cosas, prepara las del papá, las de todos, revisa la ropa, si está limpia, si alcanza la comida para el desayuno y luego a comprar lo que falta. Y de ahi a la cama, silencio por favor que quiero descansar, entonces subimos a la pieza, prendemos computador o televisión y vemos "Amor ciego", donde tres señoritas eligen a través de competencias al amor de su vida, o no, mejor revisamos el Facebook para ver cuantos amigos tengo, cuantas fotos han subido, que carretes se arman para este fin de semana, o no sé ponerme en venta, si, porque ahora hay amigos en venta en facebook, ¿qué significa eso?, ni idea, solo sé que si me compran es porque ¿me quieren?...



Nadie conversa, la gente no se mira a la cara en la calle, los vecinos ya no se conocen, somos individuos(individuales), se ha puesto de moda todo lo in, hagamos yoga para lograr el nivel de in - trospección que necesito para superar mi depresión que la ocasiono quizás qué cosa, ¿la falta de amor? , ¿afecto?, pero ¿qué es eso?,
¿la gente habla de amor hoy?, mmm, no lo he escuchado ultimamente.
Todo se torna ambiguo, cuando se habla de "sobajeo", por ahí alguien dijo sexo con ropa, me pregunto ¿qué es eso?, ¿así vive la sexualidad mi generación?,
¿así se supone que encontraremos afecto?, entre nosotros nisiquiera se habla de esto, los hombre se averguenzan y se preocupan del carrete, el juego X o que se yo
y las mujeres se preocupan de vanalidades,el pantalón más apretado, el pelo más liso, la tintura más extravagante, la ropa que sea diferente,pero ¿diferente de qué?, si al salir a la calle esos que dicen ser diferentes y defender la diferencia, parecen sacados de una máquina que produce pokemones en serie.
¿De qué diferencia me están hablando?, yo creo en la diversidad, y en todos estos valores que creo aportan positivamente a mi sociedad, pero no veo un fundamento
en estas modas, que ayudan a que la ambieguedad se haga parte permanente en el discurso de toda una generación que está hablando por mí.

Detesto ver como los medios han contaminado mi mesa, mi encuentro familiar no existe, mi papá me correjía, mirame a los ojos cuando te hablo, eso es
fundamental cuando hables con alguien, estrecha fuerte la mano, respeta a tus hermanas, a tu mamá, no levantes la voz a tu hermana, ayuda en la casa, cuida a tu familia, pase lo que pasé, la familia es lo primero, aunque te equivoques esta siempre será tu familia, jamás quiero verte como un extraño con tus hermanas... parece que ya sintió que la fuerza no le alcanza, yo trato de recordar todos esos consejos...no olvidarlos, y practicarlos, pero debo reconocer que también me contamino, no hay un lugar que frecuente que ayude a reforzar esas ideas que parecen estar añejas, pero que en realidad extraño... porque aunque antes me quejaba por tanta corrección, o sentirme tan cuidado, casi sobreprotegido, estaba con todos los seres que amaba... y ahora con todo esto, me siento "individuo".

Por momentos es un barco a la deriva, ¿en qué creer?,¿dónde están las discusiones en la mesa que mis padres fomentaban?, ¿dónde están todos los equipos
formados con ese amor incondicional que sólo ellos me hicieron sentir?

Amor, honestidad, respeto, comunicación, afecto, diferencia, apoyo, unión, empatía, parecen sólo palabras, pero se pueden practicar, eso lo sé porque mis padres me lo demostraron.
Si las relaciones humanas dejarán de basarse en materialidad, y tuvieran un fondo valórico claro, el mundo giraría en otra dirección y no a la autodestrucción como lo hace hasta hoy.

Es como hacer un paralelo entre lo que pasa hoy y lo que ha pasado en América a través de la historia, no se ha tenido memoria constructiva, es decir se vuelca a
el padre y no a la madre...reconocemos la herencia extranjera, pero la herencia indigena que tiene sus valores arraigados en la tierra, y que a mi parecer es la herencia más sabia, no se toma en cuenta para construir identidad.
Por el contrario de lo que se debería, se asumen influencias españolas, yanquis, hasta japonesas, chinas y cuanto hay afuera que parezca atractivo...este sistema nos
volvió consumidores, ya no somos seres humanos, somos consumidores, asi se nos mide, gracias a nuestro comportamiento en el mercado, somos números estadisticos,
no personas con realidades que las situen en un aquí y en un ahora fraterno... que lejos estamos, mas no pierdo las esperanzas que todavía se puede revertir...en algo.
Rescatar nuestro patrimonio, nuestros valores fundamentales, conocernos y re- conocernos con nuestro nucléo primario, nos ayudara a lograr "ser humanos" otra vez.

Y de a poco, cuidadosamente buscar entre todos mis recuerdos y comenzar por dejar de añorar, perder el miedo a la reprobación de mis pares por defender lo que soy, es decir
defender mi tiempo en familia, buscar a mi madre cuando llega cansada y ayudarla para que no sea tanto el cansancio y pueda mirarme a los ojos y reconocerme
como a su hijo y comunicarnos, buscar el mantel que quedó guardado hace tanto en un cajón olvidado por todos y esperar a mi padre y a mi madre con la mesa arreglada
como para un cumpleaños, sacar el diccionario de la caja llena de polvo y ponerlo de nuevo en el centro de ese lugar de encuentro y sentarme a esperar que entiendan
que aunque los tiempos cambien y por fuerte que sea esta corriente que nos alejo, aún estamos juntos, aún nos amamos y aún nos esperamos para volver a comer como hace
mucho no lo hacemos es decir, juntos en la misma mesa con otros temas quizás, sin embargo no menos discutibles que aquellos que nos apasionaban cuando estabamos todos.
Me voy, me llaman a comer...



Los amo....

2 comentarios:

otherworldly dijo...

escribis muy bien dices cosas muy ciertas....eso de que ya no somos seres humanos sino consumidores...

me gusta como escribes..ps seguire leyendo...

ABRAXAS CADIZ dijo...

Pues sí, querida Cástor, se ha perdido la vida, y se ha vendido por dinero, por aparatos que fomentan la separación de las personas.

El trabajo se ha convertido en dolorosa esclavitud, para esposas y esposos, para madres y para padres. Se necesita dinero, para vivir ¿mejor?

Lo que era el elemento nuclear de la sociedad, la familia, ha sido socavada en sus cimientos. No hay familia, no hay roles, todos mandan y todos deciden, o lo que es lo mismo, nadie manda y nadie decide. Todos somos iguales, como hechos con moldes, el profesor discute con sus alumnos y los alumnos con el profesor.

Es como la primigenia "sopa cósmica", el Caos primordial, donde nada se diferencia de lo contiguo, porque no hay orden ninguno, porque no puede haber orden sin diferencias y diversidad.

Pero no te desanimes, porque, como en el Génesis, el espíritu de Dios se cierne sobre la faz de las aguas, y un día Dios dirá:
Fiat Lux, hágase la Luz, y la Luz fue hecha. Y se hará. No lo dudes...