martes, 13 de septiembre de 2011

Errar es humano....!

Querernos tanto que duela!
Nos equivocamos y crecemos cuando nos duele caer, cuando sentimos verguenza por los errores cometidos, cuando vemos que esa equivocación puede hacernos perder algo o alguien  que queremos.


Debo reconocer que mi vida cuenta muchos errores, situaciones que no he sabido resolver con valentía porque a veces no somos tan buenos como deseamos o hemos querido creer , a veces nuestra personalidad nos muestra partes que tratamos de mantener ocultas, pero que están ahí y forman parte del ser que hemos construido al pasar sin darnos cuenta muchas veces de que si no modificamos esos aspectos seguiremos sufriendo por estas equivocaciones que se repiten, y vuelven a nosotros como una bofetada.


Ultimamente me he sentido así, cuestionada, no tanto por los demás sino por esa voz interior que es más dura que cualquier critica externa. 


Darse cuenta que crecer duele y que al avanzar se deben asumir costos porque sea como sea somos humanos y errar es parte de esa naturaleza. Porfiada o arrogante, una se distancia de esas partes negativas como negandolas, casi como diciendo que es una mentira que una se equivoque.


Pero ya no más, me he agotado en esa negación en ese sentir que consume lo mejor de los días que es sentirse liberado de la pena, del miedo y de las culpas.




Esa culpa que tanto aborrezco, porque no veo el sentido en la evolución a a través de esas culpas. Pero la mente  tiene  formas misteriosas de funcionar  y la consciencia nos atormenta impulsandonos a ver esa velo que debemos correr para reconocernos como simples mortales afectos a esta falta de carácter, reconocernos como seres perfectibles y por tanto enmendar esos errores que nos situán en ese lugar tan oscuro en el que no sabemos remar por estar asustados.




El dios EGO debe quedar reducido, debemos abandonarlo, cueste lo que cueste para poder algún día y con esperanzas conservar lo  más preciado de las relaciones humanas, la sinceridad, la lealtad, la comprensión y la justicia.




No quiero seguir faltando a mi voluntad por falta de coraje y falta de consciencia....






Aceptar que me equivoco, aprender a pedir disculpas, acercarme cuando no he sido leal al otro, a ese que herí con mis acciones, es parte del trabajo que me he impuesto para seguir hacia adelante.


Quizás no conserve las mismas relaciones, quizás las pierda, pero también es probable que las recupere  y de mejor forma aún.




Ahí está, hay que entrar a la vida misma y encararla con lo que se tiene dejar los miedos de lado y aceptar lo que venga con dignidad, con esa una dignidad que podemos conseguir cuando logramos ser honestos y realmente humanos con nosotros mismos.





No hay comentarios: